En la actualidad, los recién egresados de una Licenciatura se enfrentan a una disyuntiva que les provoca insomnio e incrementa su estrés: la elección entre su ingreso al campo laboral o continuar su formación profesional a través del estudio de una Maestría.

Este tipo de preocupación forma parte de las experiencias de quienes tienen aspiraciones mayores en su formación profesional y personal, lo que genera esta interrogante: ¿cómo le haré para estudiar una Maestría?

A partir de esta pregunta, surgen otras. Para esclarecerlas conviene establecer metas y estrategias sencillas para solucionarlas.

Un recién egresado de la Licenciatura enfrenta la necesidad de recursos económicos para proyectar sus estudios de Maestría. Sin embargo, el proceso entre el progreso personal y las exigencias laborales genera un círculo vicioso. Porque para poder mejorar la situación personal a través del empleo, los empleadores demandan mayor preparación. Entonces, esta preparación de Posgrado requiere recursos económicos que regularmente se obtienen con un empleo. Es decir, la interrogante en esta etapa es: ¿qué debe ocurrir primero?

Aunado a esto. Cuando un recién egresado se interesa por inscribirse a una Maestría el factor tiempo se evidencia. Ya que para cubrir la necesidad de recursos económicos establece su prioridad por el trabajo o el emprendimiento, los que suelen ser absorbentes y desgastantes.

Ante este panorama, lo mejor es fortalecer los propósitos y las metas, para que sean el impulso del aspirante para encontrar las opciones idóneas a su caso.

Algunas sugerencias para una contratación laboral o para el emprendimiento personal y que pueden favorecer el estudio de una Maestría, son:

  1. Ubicar un espacio laboral adecuado a tus intereses y expectativas de crecimiento y desarrollo. Considera los datos de ingreso económico, horarios laborales, actividades, etc. Puedes apoyarte en páginas que ofertan trabajos, como: OCC y Linkedin.
  2. Aplicar los conocimientos obtenidos acerca de modelos de negocios y emprendimiento. La competencia, oferta y demanda siguen siendo aliados para personas de reciente incursión en el mundo laboral y el emprendimiento.
  3. La propuesta de proyectos innovadores, en todo lugar, tendrán cabida y poseen altas posibilidades de aceptación, por lo que pueden garantizar tu contratación.
  4. Revisar información relacionada con la demanda de espacios laborales facilita elegir la mejor Maestría o emprendimiento.
  5. Elegir una Maestría acorde con: el perfil académico, las demandas laborales, las condiciones económicas personales, los beneficios deseados, los horarios disponibles y la temporalidad conveniente.

Por lo anterior, Aliat Universidades, en su oferta educativa, en todos los Campus de la Red incluye programas de Posgrado, con costos accesibles, con horarios acordes a las necesidades del estudiante que tiene responsabilidades laborales, con una moderna implementación tecnológica, con plataformas digitales y un modelo académico que facilitan el acceso para alumnos con claros propósitos de superación profesional.

De esta forma, los aspirantes al estudio de una Maestría podrán superar los primeros retos dentro de su propia formación, y se capacitarán para superar cualquier tipo de reto posterior, cumpliéndose en su propia experiencia el lema institucional: porque con Aliat Universidades, ¡Claro que puedo!

Agradecemos a Ciro López Esteban, Subdirector Académico en Universidad Valle del Grijalva (UVG), Campus Tuxtla, por la elaboración de este artículo.

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