Cuando se trata de llevar una alimentación saludable, emergen dos conceptos muy importantes: el plan alimenticio y la dieta.

Si bien puede parecer que se trata de lo mismo, la realidad es que existen aspectos y factores que los diferencian, y hoy queremos que los conozcas.

Pero antes, para que puedas comprender con mayor facilidad las diferencias, explicaremos de manera detallada qué es una dieta y en qué consiste un plan alimenticio.

¡Sigue leyendo!

¿Qué es una dieta?

En primer lugar, debemos decirte que dieta es una palabra con dos definiciones fundamentales.

Por un lado, se trata del conjunto de alimentos que las personas consumen en su vida cotidiana, es decir, su cultura alimenticia.

Por ejemplo, si hablamos en términos generales de la dieta del mexicano, podemos decir que se caracteriza por una elevada y frecuente ingesta de picantes.

En tanto, también se le llama dieta a regímenes alimenticios con fines específicos, que pueden tener un tiempo de comienzo y finalización estipulado. Precisamente, para plasmar las diferencias con el plan alimenticio nos basaremos en esta segunda definición.

Un ejemplo de esto son las dietas concebidas por nutriólogos indicadas para bajar de peso, en la que se disminuyen cantidades de ciertos alimentos, entre otras cosas.

Con esto claro, ¡veamos qué es un plan alimenticio!

¿Qué es un plan alimenticio?

Un plan es un elemento integral, que contempla múltiples factores y que siempre apunta a resultados que, además de ser beneficiosos, resistan el paso del tiempo o sean sustentables.

Precisamente, de esto se trata este concepto que se orienta a desarrollar regímenes alimenticios que las personas no sólo puedan seguir para cumplir fines específicos, como bajar de peso y aumentar músculo, sino que les sirvan para vivir de manera saludable en general.

Además, los planes alimenticios están estrictamente adaptados a las características de las personas en cuanto a edad, peso y actividades que realiza.

Los planes incluso toman en cuenta aspectos psicológicos y mentales de los individuos y gustos alimenticios para garantizar que realmente proporcionen bienestar en todo sentido y pueda ser seguido al pie de la letra.

Esto hace que en el desarrollo de un plan alimenticio puedan participar tanto nutriólogos como profesionales que analicen la realidad del paciente y que puedan identificar qué necesitan para tener bienestar en sus vidas. Hablamos, por ejemplo, de licenciados en Psicología y Trabajo Social.

Entonces, ¿en qué se diferencian estos conceptos?

Sí bien es cierto que dieta y plan alimenticio son conceptos relacionados, que guardan varios elementos en común, lo dicho hasta ahora también nos permite encontrar diferencias concretas entre estos términos, como:

Duración

Las dietas suelen tener una fecha de inicio y finalización, ya que cuentan con objetivos muy específicos.

Además, constantemente deben ser analizadas por especialistas, para determinar si éstas resultan útiles o si ya dejaron de ser relevantes para el paciente.

Para ilustrar esto, imaginemos una persona que comenzó una dieta prácticamente nula en grasas y carbohidratos y que luego de 3 meses ha llegado a su peso ideal. En ese caso, el régimen alimenticio ya dejaría de ser idóneo y habría que replantearlo y ajustarlo.

En tanto, si bien también puede seguir fines específicos, el plan alimenticio se caracteriza por ser más sustentable, ya que busca resistir el paso del tiempo y acompañar a las personas durante toda su vida si es posible.

Por esto, ya sabes, contempla aspectos tan profundos como las características psicológicas.

Exigencia

Al tratarse de regímenes alimenticios con un periodo concreto de seguimiento, las dietas muchas veces son más exigentes para el paciente, es decir, le demandan mayores sacrificios.

En tanto, un plan alimenticio trata de ser lo menos exigente posible para la persona, para que pueda seguirlo sin problemas durante largos años y que, además, aumente la calidad de vida y bienestar.

Lo dicho hasta ahora refleja que estos conceptos pueden trabajar de la mano.

Por ejemplo, una persona con varios kilos de más puede seguir una dieta estricta para bajar de peso, diseñada por un especialista, y una vez lo logre, “migrar” a un plan alimenticio mucho más general y sustentable que le permita mantenerse en forma y disfrutar de bienestar.

¿Cómo identificar una buena dieta o plan alimenticio?

Independientemente de si se indica una dieta o plan alimenticio, el especialista se ocupa de garantizar que el régimen cumpla con estas características fundamentales:

Equilibrio

Incluso en las dietas, que se caracterizan por ser más exigentes, los nutriólogos intentan establecer puntos de equilibrio, incluyendo porciones y variedades de alimentos que se requieren para estar sano y evitar complicaciones de salud.

Cantidad

Es importante aclarar que seguir un plan alimenticio o hacer dieta no significa pasar hambre.

Al contrario, una de las características de estos conceptos es que buscan satisfacer el apetito de cada persona de acuerdo a características como la edad, el género y la estatura.

Variación

Se trata de incluir, al menos en bajas porciones o cantidades, todos los grupos de alimentos que sean beneficiosos para la salud de la persona.

Higiene

De nada sirve que se balancee de manera correcta la dieta si al final los alimentos que si ingieren están contaminados y no siguen estrictas normas de higiene.

Es por esto que los especialistas también indican cómo limpiar los alimentos de acuerdo a sus características y, en general, cómo seguir hábitos de higiene que eviten daños de salud.

Incluso, pueden hacer recomendaciones sobre la forma en que se deben conservar los alimentos de una determinada dieta o plan nutricional, para que estos no pierdan sus propiedades químicas y valores que los hacen nutritivos.

¡Ya sabes! Plan alimenticio y dieta no son lo mismo, aunque se trate de conceptos asociados que, incluso, pueden trabajar de la mano.

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