No es un secreto que las empresas cada vez son más exigentes a la hora de seleccionar trabajadores, así como al momento de otorgar ascensos o aumentos salariales. Por eso, desde ya debes pensar en las habilidades laborales que te conviene adquirir.

No es buena idea esperar a que tu vida laboral comience para esforzarte por desarrollar este tipo de virtudes, que al final del día son la clave del éxito y, definitivamente, pueden diferenciarte del resto de los participantes en el campo de trabajo.

Dicho esto, en las próximas líneas te explicaremos de qué tratan 7 de las habilidades laborales más demandadas en la actualidad y por qué son tan importantes.

¡Echa un vistazo!

1. Capacidad de trabajo en equipo

En las entrevistas de trabajo te encontrarás con preguntas como:

  • ¿Te sientes cómodo trabajando junto a otros en busca de los mismos objetivos?
  • ¿Qué pensarías si un compañero de trabajo le hace una corrección a una labor que realizaste?
  • ¿Alguna vez has estado en desacuerdo con tu líder? ¿Cómo has lidiado con esto?
  • ¿Qué piensas de la inclusión laboral y de trabajar con diferentes tipos de personas?

El objetivo de este tipo de interrogantes es determinar si una persona realmente tiene capacidad de trabajar en equipo y, en consecuencia, puede contribuir con el cumplimiento de los objetivos y metas de la empresa.

En el competitivo mundo empresarial de hoy, las compañías más exitosas son aquellas que logran crear verdaderos engranajes en torno a su talento humano, fomentando la colaboración y el saber compartir adecuadamente la información, los conocimientos y el apoyo constante.

2. Creatividad

Esta habilidad forma parte de la naturaleza del ser humano y a la vez tiene una gran importancia en el mundo laboral.

Por creatividad podríamos entender la capacidad de producir ideas, conceptos, métodos y expresiones, entre otras cosas, así como de innovar en líneas generales y encontrar soluciones a problemas.

Para una empresa, contar con trabajadores creativos es sinónimo de ser original y de tener la capacidad de mantenerse a la vanguardia del mercado. Esto es porque los trabajadores creativos permiten desarrollar y/o aplicar las tecnologías, prácticas y métodos más efectivos, que a su vez marquen tendencia y quieran ser imitados y replicados.

Esto último da a la marca original una gran autoridad en su segmento de mercado, lo que se ve reflejado en un mejor posicionamiento y en la preferencia por parte de clientes, profesionales y aliados comerciales.

3. Liderazgo

El mundo laboral de hoy necesita personas que sean capaces de tomar decisiones y dar la cara en las situaciones más complejas. En otras palabras, requiere de líderes.

Por ese motivo, cada vez resulta más atractivo el perfil de trabajadores autónomos y con iniciativa propia que, además, no sientan temor por estar en la primera línea de “batalla” y encabezar el rumbo de departamentos, equipos de trabajo y empresas completas.

Sumado a esto, el liderazgo está asociado con la enseñanza y el aporte de conocimientos para el crecimiento de los miembros del talento humano y la mejora de los procesos.

4. Adaptación a los cambios

Otra de las características del mundo actual, especialmente en el ámbito empresarial, es que está en actualización constante, reinventándose a sí mismo cada cierto tiempo.

Por ese motivo, un trabajador que se resista a los cambios o que tenga dificultades para adaptarse a ellos realmente no podrá ser competitivo y realizar aportes positivos a una empresa durante un largo periodo.

Tal vez este trabajador tenga los conocimientos ideales para desempeñar un determinado rol en la actualidad, pero no actualizarse y adaptarse a la vorágine de cambios le impedirá ser efectivo y valioso en el futuro.

Especialmente, la adaptación a los cambios la impone la tecnología. Hoy vemos cómo procesos y tareas que los profesionales realizaban de forma manual hace una década, se llevan a cabo por sistemas y softwares.

Esto ha planteado nuevas dinámicas de trabajo, en las cuales los expertos deben dedicar mayor esfuerzo y tiempo a la supervisión y a la toma de decisiones.

5. Orientación al logro

Toda compañía, independientemente de su tamaño y giro, tiene objetivos claros y precisos que definen sus flujos operativos, acciones y estrategias.

Para alcanzarlos, lógicamente no sólo se requiere de recursos económicos, marketing, publicidad y las mejores tecnologías. Todos estos factores son irrelevantes si no se cuenta con trabajadores capacitados, eficientes y con orientación al logro.

Esta virtud podríamos definirla como la capacidad de integrar todos estos recursos y esfuerzos para lograr un bien común.

Es pertinente comentar que la orientación al logro es una actitud que les permite a los trabajadores mantenerse enfocados y alineados a las metas estratégicas de su organización.

6. Habilidades sociales

Sí, éstas también pueden considerarse habilidades laborales, pues son muy útiles para destacar en el trabajo y, en general, desenvolverse de manera correcta en éste.

Entre las habilidades sociales que te resultarán de gran ayuda en el entorno laboral se encuentran las siguientes:

Empatía

Se trata de la valiosa capacidad de ponerse “en los zapatos” de los demás; es decir, tratar de comprender sus pensamientos, sentimientos y necesidades.

Para desarrollar la empatía es necesario aplicar la observación y preocuparse por entender el contexto y la forma en que éste impacta a las personas.

Esta cualidad está directamente relacionada con la inteligencia emocional, que aunque son similares, no son habilidades idénticas.

Inteligencia emocional

La inteligencia emocional también es una cualidad que se caracteriza por la comprensión de las otras personas y de los entornos, pero va mucho más allá que la empatía.

Esta habilidad social involucra la capacidad de manejar los sentimientos propios para mantener una actitud equilibrada que promueva la salud del clima organizacional y del equipo de trabajo en general.

Además, la inteligencia emocional conlleva pensar con “cabeza fría” en momentos y circunstancias en que nos podamos sentir presionados.

Comunicación asertiva

¿Lo que dices y transmites es fiel a lo que piensas? ¿Puedes lograr tu objetivo de comunicación con educación, sinceridad y firmeza, sin ofender ni herir a los demás? De ser así, la comunicación asertiva es una de tus virtudes.

Para comunicarse asertivamente es necesario ser claros y concisos, utilizando las palabras y expresiones adecuadas.

También, la comunicación asertiva es posible cuando las personas tienen un vocabulario lo suficientemente amplio y tienen la capacidad de jerarquizar sus ideas para ser coherentes y comprensibles.

Persuasión

Es importante que no confundas la persuasión con la manipulación, lo cual es un engaño que no debe cometer ningún profesional.

La persuasión puede valorarse como la habilidad de influir en otros desde el punto de vista motivacional, actitudinal y conductual mediante razones, argumentos, estrategias o técnicas sólidas.

Entre otras cosas, esta habilidad de carácter social también tiene una vertiente laboral debido a que es clave a la hora de realizar negociaciones.

Autoconfianza

No es más que la seguridad en uno mismo. Tener autoconfianza significa sentirnos bien respecto a nuestros atributos laborales, profesionales, personales y para la vida en general.

En el ámbito del trabajo, la autoconfianza juega un papel fundamental en la toma de decisiones y, también a la hora de asumir retos y desafíos.

De alguna manera, esta habilidad garantiza que un trabajador no sea estático, sino que constantemente intente mejorar y asuma el liderazgo esperado en las situaciones más complejas y desafiantes.

Escucha activa

Como su nombre lo refleja, consiste en escuchar a las personas con una actitud activa y con conciencia plena, lo que permite que, además de oír a los demás, podamos comprender el mensaje y seguir su hilo conductor, es decir, su elemento central y la forma en que se desarrolla.

Al tratarse de una virtud intelectual, podemos ponerla en práctica a través de diferentes ejercicios. Por ejemplo, es muy útil escuchar discursos de políticos y otras personalidades manteniendo un alto nivel de concentración y esforzándonos por comprender en gran medida el mensaje y las ideas.

7. Buena atención al cliente

Todas las habilidades que mencionamos líneas atrás son importantes para la buena atención de los clientes, otra valiosa cualidad para el mundo laboral.

Recuerda que el centro de toda empresa son sus usuarios directos, es decir sus clientes: son ellos los que permiten que éstas sean rentables y puedan cumplir con sus múltiples compromisos y gastos operativos.

Los trabajadores que ofrecen una buena atención al cliente son muy bien valorados por las compañías, pues los accionistas, supervisores y jefes inmediatos saben que estos son claves para la rentabilidad y las posibilidades de crecimiento o un mejor posicionamiento del negocio.

Además de contar con las habilidades sociales y laborales que mencionamos unas pocas líneas atrás, otras de las claves de la buena atención al cliente son:

Conocimiento del producto o servicio

Sólo es posible aclarar dudas, brindar soporte y ayudar a los usuarios y clientes potenciales cuando se conoce a profundidad el producto o servicio que se produce y/o comercializa.

También, cuando se comprende la esencia de la empresa y la forma en que se comunica con sus públicos, pues esto ayuda a prever y entender las preguntas frecuentes que puedan formularse los usuarios.

Eficiencia

Con esto no queremos decir que debas aceptar y cumplir cada una de las solicitudes y peticiones de los clientes, pues toda empresa cuenta con políticas internas y términos en sus contratos que, en ocasiones, impiden que algún usuario sea complacido del todo.

Lo que sí es posible es brindar rápidos tiempos de respuesta y llevar todas las solicitudes hasta el final de su adecuado proceso, lo cual es sinónimo de eficiencia.

También, esta virtud clave demanda organización, programación y planificación.

No prometer cosas que no se pueden cumplir

Se trata de una regla de oro en los departamentos de atención al cliente. Prometer algo a un cliente para luego no cumplirlo puede ser peor que declinar la solicitud desde un inicio.

Cuando las normas y parámetros de una empresa no te permitan dar una respuesta positiva a un determinado reclamo, simplemente comunícalo de forma precisa y, sobre todo, con mucho respeto.

¡Eso es todo! Si leíste hasta este punto del texto, ya sabes cuáles son las habilidades laborales que debes desarrollar para triunfar en el mundo laboral de hoy.

Si crees que aún no posees todas estas virtudes, ¡no te preocupes! De hecho, estás en el momento indicado de tu vida para adquirirlas y potenciarlas.

¿Cómo hacerlo? Sin duda, la mejor forma es a través del estudio de una carrera profesional.

Independientemente de la licenciatura que escojas, una buena universidad se preocupará porque seas competitivo en el mercado laboral una vez que te gradúes.

También se ocupará de aumentar tu empleabilidad, es decir, la capacidad de acceder a empleos y retenerlos debido al buen rendimiento y a la adaptación al entorno y las exigencias de las empresas.

Generalmente, las habilidades laborales se abordan en el Área Axiológica de la carrera, que es aquella enfocada en promover las cualidades generales en los alumnos, y no tanto las relacionadas con los conocimientos y aspectos específicos de cada licenciatura.

De alguna manera, podríamos decir que las materias de esta área son “genéricas”, pero de gran relevancia. Ejemplos de este tipo de cátedra, son:

  • Habilidades Directivas
  • Formación Humana y Ciudadana
  • Desarrollo y Administración de Proyectos
  • Aprender a Aprender
  • Competencias Digitales
  • Gestión de Negocios
  • Nuevos Modelos de Empleabilidad
  • Gestión de Información

¿Crees que estas cátedras puedan ser interesantes? Entonces, proponte el objetivo de entrar a una buena universidad que posea programas académicos que, además de tomar en cuenta las habilidades sociales, cuenten con el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE).

Si estudias una licenciatura respaldada por este certificado, otorgado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), tu título académico será totalmente válido y oficial, por lo cual será reconocido por los posibles empleadores, así como por las autoridades y los colegios profesionales.

En cambio, egresar de un programa educativo no oficial puede comprometer tu futuro profesional y tus posibilidades de éxito.

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