Las competencias laborales blandas son aquellas que se relacionan con los factores emocionales, interpersonales y sociales que permiten a las personas desenvolverse correcta y eficientemente en sus ambientes de trabajo.

Algunas de éstas son la inteligencia emocional, la comunicación asertiva, la empatía y las destrezas sociales o de interacción interpersonal.

A diferencia de las habilidades duras, estas destrezas no están asociadas a conocimientos técnicos, teóricos y metodológicos específicos adquiridos a través del estudio de teorías académicas.

Sin embargo, resultan igual de valiosas y esenciales para solucionar conflictos y fomentar la productividad y un buen funcionamiento organizacional.

Para que comprendas mejor el papel y la relevancia de las competencias laborales blandas, a continuación te explicaremos 5 razones concretas por las que son de gran importancia para las empresas y organizaciones.

¡No te apartes!

1. Promoción de un clima organizacional saludable

Los trabajadores con competencias laborales blandas son clave para construir un clima organizacional ideal y saludable, que propicie relaciones interpersonales efectivas y satisfacción, compromiso y responsabilidad en el equipo de talento humano.

Además, un buen clima organizacional permite desarrollar la identidad y el sentido de pertenencia entre los trabajadores, haciéndoles sentir a gusto y orgullosos de las funciones, responsabilidades y tareas que deben cumplir de manera cotidiana.

Pero, ¿por qué estas habilidades contribuyen con un buen entorno de trabajo? Esto se debe a que fomentan valores y paradigmas positivos, como:

  • Positivismo
  • Fraternidad
  • Lealtad
  • Honestidad
  • Transparencia

Sumado a esto, los trabajadores con competencias laborales blandas son empáticos, lo cual les permite establecer relaciones sólidas y duraderas con sus compañeros.

En cambio, los empleados que lamentablemente no cuentan con estas habilidades, tienden a aislarse o pueden desarrollar conductas inadecuadas que generen molestia o rechazo en otros trabajadores.

Específicamente, las personas sin estas cualidades sociales tienen dificultades para controlar sus emociones y no comprenden cómo sus acciones y palabras pueden impactar en los demás y en el entorno en general.

2. Optimización del tiempo y disminución de fallas

Una de las grandes ventajas de los trabajadores con competencias laborales blandas es que tienen la capacidad de comunicarse de manera asertiva.

La comunicación asertiva le brinda grandes beneficios a las compañías, tales como:

Reducción de las duplicidades

En el escenario laboral, la duplicidad hace referencia a cuando los procesos o las tareas se llevan a cabo en 2 ocasiones, lo cual representa pérdida innecesaria de tiempo y recursos.

Este problema suele presentarse como consecuencia de una mala comunicación o falta de instrucciones claves.

Certidumbre

La certidumbre es un sentimiento muy importante dentro de las organizaciones, pues significa que los miembros del equipo de trabajo están informados de manera precisa sobre los objetivos, planes y proyectos.

Y al contrario, cuando no existe certidumbre y no se sabe cuál es el camino a seguir, el personal puede experimentar ansiedad y preocupación. Incluso puede sentirse excluido o poco valorado.

Por suerte, los líderes y trabajadores que transmiten mensajes e informaciones de forma asertiva permiten que haya tranquilidad dentro de las compañías y, en general, un clima de transparencia y profesionalismo.

3. Resolución satisfactoria de problemas

Como sabes, la inteligencia emocional forma parte de las competencias laborales blandas.

Esta gran virtud es fuente de diferentes ventajas y beneficios, entre ellos la posibilidad de solucionar y enfrentar problemas o desafíos de manera satisfactoria.

Cuando las organizaciones cuentan con trabajadores que pueden afrontar situaciones exigentes y de presión sin desbalancearse desde el punto de vista mental y emocional, la toma de decisiones suele ser mucho más acertada.

Básicamente, la inteligencia emocional permite razonar de manera lógica y coherente, valorando escenarios, realidades y mecanismos de solución.

4. Mejor adaptación a los cambios

Muchas de las virtudes que hemos mencionado hasta ahora relacionadas con las competencias laborales blandas, demuestran que los empleados con este perfil pueden adaptarse de manera satisfactoria a los cambios que constantemente se presentan en el mundo actual.

Un trabajador positivo, centrado y comprometido no muestra resistencia a la hora de dejar atrás paradigmas, procesos y metodologías para sustituirlas por prácticas novedosas, basadas en la tecnología y la digitalización.

Además, al comunicarse de manera asertiva, es didáctico y amigable a la hora de explicar a compañeros las mejoras asociadas al uso de recursos tecnológicos y la forma en que esto modifica el desarrollo de las tareas cotidianas.

5. Mayor ética de trabajo

Toda compañía y empleador desea contar con trabajadores con un amplio sentido ético y moral que desarrollen sus labores respetando los principios de la responsabilidad social, a sus compañeros y al entorno en general.

Incluso para el correcto funcionamiento operativo y la estabilidad económica de las organizaciones, es clave poseer empleados que no incurran en prácticas como los “robos hormiga” y la negligencia.

Esta es otra de las razones por la cual las competencias laborales blandas pueden ser tan importantes como las habilidades duras (técnicas y académicas).

En el ámbito de las habilidades blandas también se encuentran valores como el humanismo, la honestidad y la integridad moral y ética.

Un trabajador con habilidades blandas jamás piensa en robar, estafar o aprovechar determinados permisos y ventajas laborales para su beneficio personal o perjudicar a terceros.

¡Muy bien! Ya explicamos 5 de las razones por las cuales las competencias laborales blandas tienen una gran importancia para las empresas y, por lo tanto, te permitirán sobresalir.

Cabe destacar que para acceder a las más relevantes oportunidades de trabajo, que garantizan buenos salarios, múltiples beneficios contractuales y autorrealización, también tienes que preocuparte por desarrollar las habilidades duras.

Como ya mencionamos, estas cualidades tienen un enfoque técnico, especializado y de instrucción, por lo cual se necesita cursar una carrera profesional para adquirirlas.

Además, la experiencia universitaria también es una fuente de competencias blandas, pues los buenos programas académicos abordan las capacidades comunicativas y las cualidades humanas y ciudadanas.

En conclusión, una buena institución académica te convertirá en un profesional integral y completo.

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