En la actualidad es muy importante que los estudiantes de la Maestría en Terapia Familiar manifiesten situaciones emocionales que les permitan desarrollar y desenvolverse de manera adecuada para coadyuvar en el desarrollo emotivo estable entre quienes buscan apoyo psicoterapéutico. Especialmente el estilo comunicativo y la forma de desenvolverse adecuada y congruentemente facilitan la labor del maestrante.

PROCESO DE INTERVENCIÓN

La intervención es esencial en el maestrante, con ella puede demostrar lo aprendido. Con ésta mejora la estabilidad del paciente y se practica lo aprendido, y se demuestran las habilidades emocionales que se ponderan durante el tratamiento psicoterapéutico.

Otro elemento esencial que debe de poseer el maestrante es la asertividad, o sea, la capacidad de ser claro y conciso con las sugerencias al retroalimentar a la familia para brindarle un tratamiento eficaz y efectivo.

ASPECTO EMOCIONAL

El estudiante también puede generar un aspecto psicoemocional y educativo para desenvolverse efectivamente mediante estrategias terapéuticas (cognitivas y procedimentales) para lograr sus objetivos.

Su autoestima le facilitará un manejo adecuado de su psique y consolidará la adquisición de herramientas para potencializar cada aspecto cognitivo que le permita desenvolverse y ser competitivo como psicoterapeuta grupal familiar.

Las habilidades que obtendrá durante el estudio dentro del aula aumentarán en el maestrante las satisfacciones y la felicidad que brindará a las familias para generar la homeostasis y finalizar su trabajo como guía y mediador terapéutico.

Además, estas habilidades permiten potencializar su conocimiento y autoconocimiento para proponer un tratamiento eficaz que consolide el trabajo multidisciplinar durante el desarrollo de la competencia socioadaptativa.

Por consiguiente, estos aspectos podrán ser dinámicos y, junto con la inteligencia, la comunicación, el pensamiento y las emociones que desarrolle, y facilitarle demostrar diferentes estrategias de tratamiento del sistema familiar en favor de la mejor versión de cada uno de los integrantes.

Si cada maestrante no sólo manifiesta lo anterior en terapia, sino que potencia sus habilidades a través de un estilo de vida óptimo, podrá ser feliz e impactar en la felicidad de los demás para mantener la homeostasis individual y familiar.

Finalmente, en la actualidad es muy relevante la dedicación, la preparación y poseer los conocimientos necesarios para ofrecer tu mejor versión y estrategias terapéuticas óptimas que repercutan en la calidad de vida emocional de las personas.

Agradecemos al Dr. Alejandro Abarca Aguilar,Docente de Posgrado en UVG Campus Comitán, por la elaboración de este artículo

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