Llegan los últimos días del mes y te das cuenta de que te queda poco dinero para hacer algunos de tus pagos, ¿te ha pasado? ¡No te preocupes! Sin duda es una situación que la mayoría de las personas han enfrentado alguna vez, lo importante es que no se vuelva una constante y tomes cartas en al asunto para alcanzar la estabilidad económica que deseas.

Eso sí, para lograrlo tendrás que adquirir nuevos hábitos y nunca perder de vista tu meta. Dicho esto, hoy te daremos algunos consejos para que puedas lograrlo.

¡Iniciemos!

1. Cuida que tus egresos sean menores que tus ingresos

La regla de oro para tener estabilidad económica siempre será que tus gastos sean menores que tus ganancias.

Por esa razón, vale la pena reflexionar y estudiar detalladamente a qué asignarás tus recursos económicos, y aprender a discernir entre las compras que van dirigidas a satisfacer necesidades básicas de las que puedes prescindir.

¿Cuántas veces no nos topamos en las tiendas con ciertos artículos a meses sin intereses? Muchas veces los adquirimos porque no tenemos la liquidez suficiente para comprar de contado, pero ¿verdaderamente planeas la cantidad de dinero que tendrás que guardar cada mes para no atrasarte y generar intereses por este desembolso? ¡Eso es básico!

Si haciendo tus cuentas no te desequilibran estas adquisiciones, ¡no hay problema! Pero si es así, establece una meta de ahorro a corto plazo para que puedas hacerlas sin causarte estrés.

2. Establece tu presupuesto

Establecer un presupuesto podría parecer algunas veces algo irreal, pero es la única manera en la que podrás entender y controlar en qué inviertes tu dinero.

Para empezar, contempla todas las cuotas que son fijas, como el pago de servicios de tu hogar, por ejemplo: el agua, gas y electricidad. Si bien la cantidad puede variar dependiendo de tu consumo, es importante que revises tus recibos de los últimos meses y hagas un promedio para que puedas tener una base que te ayude a hacer tus estimaciones.

Ten presente que este tipo de cálculos no están peleados con tus gastos personales y de entretenimiento, la idea es que destines un porcentaje de tu sueldo a cada una de las actividades y responsabilidades que tienes o te gustaría realizar cada mes, y no te desvíes del plan.

En resumen, si respetas tu presupuesto, verás grandes cambios. De hecho, entre más atención prestes a la forma en la que manejas tu dinero, podrás ahorrar más y tendrás mayores posibilidades de poner en marcha tus proyectos personales y profesionales.

3. Controla tus recursos

Este punto va de la mano del anterior, de nada servirá que hagas un presupuesto si no te detienes a analizarlo y buscas maneras de llevarlo a la práctica.

Hoy en día hay cientos de aplicaciones que te pueden ayudar a hacer el control de tus gastos; si estas plataformas no son lo tuyo puedes incluso crear hojas de cálculo en tu computadora o hasta hacerlo de forma manual, lo importante es que estés consciente de cada movimiento que hagas.

El seguimiento te ayudará también a identificar si alguno de tus recibos presenta algo fuera de lo normal, por ejemplo, supongamos que cada mes en promedio pagas $500 de gas y de repente en un periodo te llega un recibo de $1,500. En este caso podrás revisar con el proveedor el porqué de este cobro y verificar si tienes alguna fuga.

Eso sí, no se trata de obsesionarse con revisar los números todos los días, prueba con diferentes periodos y descubre qué es lo que más se acomoda a tu estilo de vida y qué es lo que más puede impulsarte a lograr tus metas.

4. Define tus metas de ahorro

Cuando se habla de establecer una cantidad de ahorro, la mayoría de las personas coinciden en que se trata de una práctica verdaderamente importante para todas las personas. Sin embargo, crear este hábito no es nada sencillo, pues implica cambios importantes.

Si ya estás listo para comenzar a guardar cierto porcentaje de tu dinero, es recomendable que hagas 3 distintos tipos de ahorro que a continuación abordaremos.

  1. Ahorro a corto plazo. Conlleva que definas ciertas metas que quieras cumplir en algunos meses o hasta un año, por ejemplo: ir de vacaciones con tu familia, comprar cierto celular o adquirir un carro. El logro de este tipo de objetivos te motivará a seguir y posiblemente incrementar tus propósitos para el siguiente periodo.
  2. Fondo de emergencias. Una de las cosas que puede llegar a desestabilizar tu bolsillo es el no tener dinero para solventar los imprevistos que pueden ser desde lo más básico como que se te descompuso la lavadora o el coche, hasta situaciones de mayor preocupación como los accidentes o enfermedades.

Tener disponible un monto para destinar en estos casos es fundamental y lo más recomendable es que equivalga a entre 3 y 6 meses del presupuesto familiar.

III. Ahorro e inversión a largo plazo. La mayoría de las personas tienen en mente que al llegar a cierta edad dejarán de trabajar, o al menos disminuirán el ritmo de su actividad laboral. Sin embargo, si no lo planean con tiempo difícilmente podrán lograrlo.

Hoy existen múltiples instituciones, aseguradoras e instrumentos financieros que te permiten crear un plan de ahorro a 5, 10 o hasta 30 años; lo importante aquí es fijarte una meta mensual que puedas cumplir y que la inicies tan pronto como te sea posible.

Si hoy empiezas a invertir en un plan para tu futuro aunque sea con una cantidad pequeña, además de acostumbrarte a ahorrar, iniciarás a generar intereses y sin darte cuenta en algunos años tendrás una cantidad bastante considerable.

5. Sé disciplinado

El autocontrol es la clave para el éxito de todo lo anterior. Como lo hablamos en todo este artículo, la clave está en que establezcas tus metas y aprendas a respetarlas.

Si eres de las personas que ven algo en los centros comerciales y corren a comprarlo, evita traer más del dinero que necesites y deja tus tarjetas de crédito en casa. Asimismo, es muy aconsejable que si logras algún bono o un ingreso extra lo pases directamente a tus fondos de ahorro.

Como pudiste ver, alcanzar la estabilidad económica está en tus manos. Enfócate y ten siempre presente tus objetivos para que nada logre desviarte de lo que quieras alcanzar.

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